28.2.05

Tócame los huevos Kinder (Esta mañana me he levantado)

De pequeñito no les prestaba mucha atención, me limitaba a comerme el sabrosísimo chocolate y a abrir desesperado el trasto que trajera dentro, cuanto más mecánico y con piezas para montar, tanto mejor.

Hace poco me he vuelto a aficionar, y la verdad es que nunca me había parado a pensar en quién demonios es el genio que diseña alguno de los juguetitos que se pueden encontrar, y qué carrera han estudiado los que son capaces de hacer caber todas las piezas en el estrechísimo volumen del huevo. Por lo menos, termodinámica cuántica.

Si alguien conoce a algún trabajador de Kinder, me haga el favor de preguntarle cómo se lo curran tanto, y de agradecerle esas perlitas de ilusión chocolateada, tan válidas de pequeño como de menos pequeño. Está bien eso de hacer la vida de la gente un poco más interesante y divertida (aunque pueda tener el transfondo de hacer dinero, cosa que tampoco es mala per se).

Feliz Navidad.

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